Los sistemas de suspensión y de frenado son los dos pilares fundamentales de la seguridad activa de cualquier vehículo. Dado que una deficiencia en estos componentes duplica la distancia de frenado y compromete la estabilidad en curvas, los inspectores de la ITV realizan pruebas mecánicas dinámicas rigurosas utilizando equipos de medición automatizados en fosa.
Resumen técnico: La fuerza de frenado se comprueba en un frenómetro de rodillos, midiendo la eficacia y el desequilibrio entre las ruedas del mismo eje. La suspensión y dirección se someten a vibraciones mecánicas sobre placas detectoras de holguras en la fosa para detectar silentblocks, rótulas o amortiguadores deteriorados.
Prueba de eficacia y desequilibrio en el frenómetro
El vehículo se introduce por ejes en el frenómetro de rodillos. Al pisar el freno progresivamente, el sistema digital mide la fuerza máxima de resistencia al deslizamiento en cada rueda:
- Eficacia general del freno de servicio: Debe superar un coeficiente mínimo reglamentario fijado por industria en función de la masa del turismo (normalmente >50%).
- Desequilibrio de frenada en un mismo eje: Es la diferencia porcentual de fuerza de frenado entre la rueda izquierda y derecha. Un desequilibrio superior al 20% genera un aviso leve; si supera el 30%, se considera **defecto grave** de forma directa.
- Eficacia del freno de estacionamiento (freno de mano): Debe ser capaz de retener el peso del vehículo, exigiendo un coeficiente de eficacia mínimo del 16%.
Detección de holguras en fosa y estado de amortiguadores
Con el coche situado sobre la fosa de inspección, las ruedas se colocan sobre placas deslizantes que ejercen fuerzas laterales y longitudinales. El inspector, provisto de una linterna, comprueba el comportamiento mecánico:
- Rótulas de dirección y brazos de suspensión: No deben presentar juego mecánico excesivo ni roturas en los capuchones de goma protectores (guardapolvos).
- Amortiguadores: Se realiza una inspección visual en busca de fugas o pérdidas de aceite hidráulico en el cuerpo del amortiguador. Un amortiguador completamente vacío o manchado es un defecto grave directo.
- Silentblocks y bieletas estabilizadoras: Gomas protectoras agrietadas o con holgura que provoquen ruidos metálicos de traqueteo en pavimentos rugosos.
Síntomas previos que indican averías en frenos y suspensión
Presta atención a estas señales mecánicas en el día a día para evitar el rechazo en la ITV:
- El coche tira hacia un lado al soltar el volante o realizar una frenada fuerte: indica desequilibrio en los pistones de pinza de freno o neumáticos con desgaste irregular.
- Chirridos agudos al pisar el pedal del freno: indica que el material de fricción de las pastillas ha llegado a su límite metálico.
- El coche cabecea de forma excesiva en baches o frenadas urbanas: síntoma inequívoco de amortiguadores delanteros fatigados.
Preguntas frecuentes
Cualquier diferencia superior al 30% en la fuerza de frenado de las ruedas de un mismo eje. Si frena mucho más un lado que el otro, el vehículo tiende a trompear en frenadas de emergencia.
Sí, siempre que los discos y pastillas mantengan el espesor mínimo recomendado y frenen correctamente en rodillos. Sin embargo, si están en el límite metálico o el nivel de líquido está bajo, se calificará de defecto grave.
Si el fuelle de goma de la junta homocinética está rajado pero no ha perdido toda la grasa, suele considerarse defecto leve. Si está roto por completo y presenta pérdidas de grasa abundantes, se califica de defecto grave.